36 – Mood4LoveAdventureWayToGreece

Son varios los días  en Macedonia y estamos a punto de separarnos

en Negotino. La fascítis que arrastro desde hace días me obliga a detenerme y a pensar en caminos divergentes hasta mi recuperación.

Pasaremos la última noche despidiéndonos con buenas brasas y vino de la tierra por lo que pudiera acontecer. Dormiremos junto a un campo de  viñas debajo de un nogal y los graznidos de los cuervos que sobrevuelan en bandada nuestro campamento nómada, indicaran que es tiempo de migrar de nuevo.

Durante la noche las epopeyas viajeras de cada uno y las andanzas montañeras acompañarán la velada mientras que por la mañana Pablo cargado de energía habla del viaje original, el gran viaje, aquel que nos permita dar la vuelta al mundo con medios alternativos sin motor, con una preparación física exhaustiva y técnica para alcanzar la odisea de cruzar hasta América de nuevo en Velero. Siberia en Skis de fondo, cazando  y pescando para alimentarnos, atravesando el estrecho de Bering en piragua en las fechas propicias y Mongolia a cabello ente otras cábalas.

Le miro perplejo, apunto las ideas y resuelto me levanto de un salto a preparar el material para despegar hacia la frontera.

Un cruce servirá de despedida mientras enfilo Tesalónica a reposar el pie mientras Tito y Pablo parten dirección  Kabala.

Varios dias me retienen en Thessaloniki  recuperando la tendinítis. Un cálido hostal alternativo, Crossroads, me albergará permitiendo conocer personajes singulares y variopintos.

Dan Burres entre ellos. Un hombre entrado en años desgarbado, ágil y de gran vitalidad, viajero empedernido, gran lector y escritor reconocido de libros de poemas de amor. Es anecdótico ver como un hombre puede vivir embelesado y prisionero del recuerdo de la mujer que falleció compartiendo 50 años de vida que amó, aún ama y amará.. Él se lo agradece en un libro que lleva por título Gratitude y en homenaje, mood4love lo acompañara en su peregrinaje.

Me encanta vagar al pairo aceptando lo que acontezca y estar despierto para aprovechar la oportunidad e ir fluyendo en la medida de lo posible.

El estar impedido e ir como cuasimodo en el jovencito Frankenstein no me resta energía y aun a pesar de necesitar quietud por mi lesión después de casi varios meses rodando es arduo y difícil en mi persona acatar la prudencia.

La tendinítis sigue en pie de guerra pero decidido preparo las alforjas para partir después de varios días merodeando la ciudad.

Good night

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